Los mercados europeos cayeron el miércoles tras la publicación de datos preliminares que indican un declive en la confianza económica en toda la zona euro en diciembre. El índice paneuropeo Stoxx 600, que había ganado un 0,5% al comienzo de la sesión, cayó a territorio negativo al mediodía, y la mayoría de los sectores registraron pérdidas. Las únicas excepciones fueron los valores de los sectores de la salud y los servicios financieros, que mantuvieron ganancias modestas.

La desaceleración coincidió con los datos de la Comisión Europea , que mostraron que su indicador de sentimiento económico cayó 1,7 puntos en la UE y 1,9 puntos en la zona del euro. Ambos puntajes se mantuvieron por debajo de sus promedios de largo plazo, lo que refleja las preocupaciones económicas en curso. El informe destacó además una segunda caída mensual consecutiva en la confianza del consumidor en toda la región. En Alemania, los pedidos industriales cayeron inesperadamente en noviembre, lo que agravó las perspectivas negativas.
Los analistas habían anticipado una ligera mejora, pero la caída indicó una demanda más débil y generó preocupaciones sobre el desempeño del sector industrial en general de cara a 2024. Mientras tanto, las acciones de Shell cayeron un 2,2% después de que el gigante energético británico revisara su perspectiva de producción de gas natural licuado (GNL) para el cuarto trimestre de 2024. La compañía también advirtió que los resultados comerciales de su división de productos químicos y petrolíferos probablemente serían “significativamente más bajos” que los registrados en el tercer trimestre, lo que generó preocupaciones de los inversores sobre la rentabilidad.
Los participantes del mercado reaccionaron con cautela a los datos, y los inversores siguieron de cerca los indicadores económicos y las señales de los bancos centrales en busca de orientación. La caída de la confianza reforzó las expectativas de un crecimiento más lento en 2024 en un contexto de alta inflación e incertidumbres geopolíticas. Los economistas señalaron que la persistente caída de la confianza de los consumidores podría afectar los patrones de gasto, lo que frenaría aún más el impulso económico.
Las empresas, que ya se enfrentan a condiciones crediticias cada vez más restrictivas, pueden enfrentarse a desafíos adicionales si la demanda se debilita aún más. A pesar del revés, se espera que los mercados financieros europeos sigan centrados en las actualizaciones de la política monetaria y los informes de inflación en las próximas semanas. Los analistas siguen evaluando si los bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo, pueden adoptar una postura más acomodaticia para estimular el crecimiento a medida que evolucionen las condiciones económicas. – Por MENA Newswire News Desk.
