Se prevé que Austria se enfrente a un tercer año consecutivo de recesión económica en 2025, según las últimas perspectivas macroeconómicas publicadas por la Comisión Europea . El rendimiento económico del país sigue viéndose afectado por la escasa inversión, la moderación del consumo de los hogares y el debilitamiento de las exportaciones, todo ello en un contexto de crecientes tensiones comerciales internacionales. Tras contracciones del 1 % en 2023 y del 1,2 % en 2024, se espera que el PIB real de Austria disminuya un 0,3 % adicional en 2025.

La prolongada recesión económica se atribuye a múltiples presiones estructurales y cíclicas, como la erosión de la competitividad industrial debido a los elevados costes energéticos y al aumento de los gastos laborales unitarios. Tan solo en 2024, la producción industrial cayó un 5,4 %, mientras que las exportaciones de bienes cayeron un 5,9 %. Las importaciones también disminuyeron un 7,1 %, mitigando parte del desequilibrio comercial. Se prevé que el consumo privado registre un ligero crecimiento en 2025 tras dos años de contracción. Se espera que el aumento de los ingresos reales registrado el año anterior, junto con la liberación gradual del ahorro acumulado de los hogares, impulse el gasto.
A pesar de la consolidación fiscal planeada por el gobierno austriaco , es probable que el consumo se beneficie de la mejora del poder adquisitivo y la disminución de las presiones inflacionarias. No obstante, se prevé que la inversión se debilite aún más, especialmente en el sector industrial, donde la baja utilización de la capacidad sigue frenando el gasto en equipo. En cambio, se proyecta una modesta recuperación de la inversión en construcción, impulsada por descensos marginales en los tipos de interés de los préstamos hipotecarios. No obstante, no se espera que estas mejoras compensen los desafíos económicos más amplios.
La pérdida de competitividad en costes del sector industrial sigue siendo una limitación importante, sobre todo porque persisten debilidades similares en el panorama manufacturero europeo en general. Las exportaciones a Estados Unidos , el segundo mayor mercado de exportación de Austria, habían mostrado un sólido crecimiento en 2024, representando el 8,5 % de las exportaciones totales. Sin embargo, se prevé que el aumento de las fricciones comerciales limite las futuras ganancias, lo que plantea riesgos adicionales para el rendimiento exportador en el próximo año. Los indicadores fiscales siguen bajo presión, y se proyecta que el déficit público supere el 4 % del PIB tanto en 2025 como en 2026.
Se espera que la ratio deuda/PIB se mantenga por encima del 80 % durante el período de pronóstico, lo que refleja la continua presión fiscal en un contexto de crecimiento limitado de los ingresos y mayores necesidades de gasto. De cara al futuro, la Comisión Europea prevé un retorno al crecimiento positivo en 2026, con una proyección de crecimiento del PIB del 1 %. Esta recuperación probablemente se verá impulsada por el fortalecimiento de la demanda interna y un repunte moderado de la inversión. Sin embargo, se espera que la persistente incertidumbre comercial siga lastrando el dinamismo económico general de Austria. – Por MENA Newswire News Desk.
