La administración de Biden ha adoptado una postura firme contra la revocación del Boletín de Contabilidad del Personal 121 (SAB 121) de la SEC, una medida que ha provocado controversia dentro del sector financiero, particularmente con respecto a su impacto en las actividades relacionadas con las criptomonedas. En una declaración emitida el 8 de mayo, la administración enfatizó su oposición a la HJ Res. 109, afirmando que revertir el SAB 121 perturbaría los esfuerzos de la SEC para proteger a los inversores en el mercado de criptomonedas y mantener la estabilidad del sistema financiero. El boletín, emitido en respuesta a riesgos demostrados que resultan en pérdidas para los clientes, refleja las opiniones informadas de la SEC sobre la protección de las inversiones en este panorama en rápida evolución.

Además, la administración advirtió que invocar la Ley de Revisión del Congreso para revocar la SAB 121 restringiría la autoridad de la SEC para establecer marcos regulatorios esenciales y abordar los desafíos emergentes en la criptoesfera. Advirtió que tales limitaciones podrían introducir inestabilidad e incertidumbre en los mercados financieros. El anuncio concluyó con un mensaje claro: “Si al Presidente se le presentara la HJ Res. 109, lo vetará”. Al mismo tiempo, la Cámara de Representantes de Estados Unidos votará la resolución el mismo día.
El presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Patrick McHenry, expresó su apoyo a la resolución y denunció la SAB 121 como un excelente ejemplo de extralimitación de la SEC bajo el liderazgo de Gary Gensler. McHenry criticó a la agencia por eludir las aportaciones del público y el proceso de elaboración de normas exigido por la Ley de Procedimiento Administrativo (APA) al categorizar la guía como requisitos de personal. McHenry destacó la carga financiera impuesta por el SAB 121 a los bancos que buscan ofrecer servicios de custodia para los criptoactivos de los clientes y advirtió sobre posibles vulnerabilidades si se reduce la participación bancaria.
El representante Tom Emmer también respaldó la derogación de SAB 121, y el congresista Mike Flood patrocinó inicialmente la resolución. Las implicaciones del SAB 121 se extienden más allá de la esfera política y afectan las operaciones de las instituciones financieras y las empresas involucradas en la salvaguardia de los criptoactivos de los clientes. La Asociación Estadounidense de Banqueros (ABA) ha estado entre los críticos de la SAB 121, citando importantes desafíos que plantea la política desde su inicio en 2022.
Específicamente, la ABA destacó la imposibilidad de que los bancos actúen como custodios de los ETF de Bitcoin al contado debido a los estrictos requisitos de reserva y capital. Además, el hecho de que el boletín no diferencie entre criptomonedas en libros de contabilidad públicos y activos tradicionales en libros de contabilidad autorizados ha sido un punto de discordia. A pesar de su crítica al marco regulatorio actual, la ABA ha abogado por modificaciones al SAB 121 en lugar de su derogación total, lo que subraya las complejidades que rodean la regulación de las criptomonedas dentro del sector bancario.
