El Ministerio de Economía francés anunció que el déficit público previsto para 2026 superará las estimaciones iniciales, pero se mantendrá por debajo del 5% del PIB. La previsión anterior, fijada en el 4,6%, ha sido revisada al alza, aunque no se revelaron cifras específicas. Este ajuste se incorporará en las discusiones sobre el presupuesto de 2026, que comenzarán pronto. El anuncio se produce después de que Francia presentara su estrategia financiera a medio plazo a la Comisión Europea en octubre de 2024.

El plan establece un compromiso de reducir el déficit público al 2,8 por ciento del PIB para 2029, en línea con las regulaciones fiscales europeas que apuntan a un déficit por debajo del 3 por ciento. La estrategia fiscal del gobierno sigue centrada en equilibrar los gastos públicos necesarios con los esfuerzos de reducción del déficit. En un desarrollo relacionado, el Parlamento francés ha aprobado oficialmente el presupuesto estatal para 2025 tras una votación final en el Senado.
El proceso legislativo, que sufrió retrasos, en particular tras una suspensión reglamentaria en diciembre bajo la administración del primer ministro Michel Barnier, ya ha concluido. El presupuesto incorpora 50.000 millones de euros en medidas de austeridad destinadas a reducir el déficit al 5,4% del PIB en 2025, una reducción respecto del déficit estimado del 6% previsto para 2024. El Ministerio de Economía destacó que alcanzar el objetivo de reducción del déficit para 2025 es crucial para la estabilidad fiscal de Francia.
Las autoridades seguirán de cerca la ejecución del presupuesto para garantizar el cumplimiento de las asignaciones ministeriales y, de ser necesario, se adoptarán medidas correctivas. El gobierno reafirmó su compromiso con la disciplina financiera mientras enfrenta las incertidumbres económicas. Mientras tanto, las proyecciones de crecimiento económico para 2025 se han ajustado a la baja. El gobierno espera ahora un crecimiento del PIB del 0,9%, revisando su previsión anterior del 1,1%.
La revisión refleja desafíos económicos más amplios, incluidas las presiones inflacionarias y un desempeño económico más débil de lo esperado en toda la eurozona. Los ajustes fiscales en curso se producen en un momento en que Francia enfrenta un escrutinio minucioso sobre sus finanzas públicas dentro de la Unión Europea . Con niveles de deuda elevados y perspectivas de crecimiento moderadas, el gobierno está tratando de equilibrar la reducción del déficit con medidas de apoyo económico.
Los funcionarios siguen haciendo hincapié en la importancia de cumplir los compromisos fiscales de la UE y, al mismo tiempo, mantener las inversiones públicas esenciales. A medida que Francia avanza hacia sus debates sobre el presupuesto de 2026, los responsables políticos deberán abordar tanto los objetivos de déficit a corto plazo como la estabilidad financiera a largo plazo. El resultado de estas deliberaciones determinará la trayectoria económica de Francia en los próximos años, en particular en lo que respecta a los esfuerzos por restablecer el equilibrio fiscal en el marco de las regulaciones de la UE. – Por MENA Newswire News Desk.
