La economía del Reino Unido se contrajo un 0,1% en octubre, lo que supone el segundo descenso mensual consecutivo, según los datos oficiales publicados hoy. Esta caída sigue a una contracción similar en septiembre, lo que genera inquietud sobre la trayectoria económica del país en medio de la incertidumbre mundial. La ministra de Hacienda, Rachel Reeves, calificó las cifras de “decepcionantes” y reafirmó el enfoque del gobierno en fomentar el crecimiento económico a largo plazo.

Destacó medidas como la limitación del impuesto de sociedades al 25% y la inversión en proyectos de energía limpia como parte de los esfuerzos para impulsar la economía. Sin embargo, el anuncio se produce en un contexto de creciente inquietud por parte de las empresas ante los próximos cambios fiscales. El Presupuesto de Otoño presentado recientemente incluye contribuciones más altas a la Seguridad Social para los empleadores y otros aumentos de impuestos, que han generado temores de una reducción de las inversiones y de recortes de empleo.
Varios líderes empresariales, incluidos los del sector minorista, han expresado su preocupación por las posibles presiones de costes. Currys, uno de los principales minoristas de productos eléctricos del Reino Unido, indicó que el aumento de los impuestos y los costes salariales podría obligarles a subir los precios, y la empresa estima que el próximo año supondrá una carga adicional de 32 millones de libras. El declive de la economía fue generalizado: el sector de los servicios representó la mayor parte del PIB, estancado, mientras que la producción manufacturera y de la construcción cayó.
Los analistas sugieren que estas cifras reflejan un entorno complicado para las empresas, que se enfrentan a los altos precios de la energía, el aumento de las tasas de interés y el debilitamiento de la demanda de los consumidores. Las previsiones de crecimiento económico para 2024 también se han revisado a la baja. La Confederación de la Industria Británica proyectó recientemente una tasa de crecimiento del 0,9% para el año, una ligera rebaja respecto de las estimaciones anteriores. La organización citó los efectos de las nuevas medidas fiscales y la débil confianza empresarial como factores clave.
A pesar de estos desafíos, Reeves ha sostenido que las políticas del gobierno sentarán las bases para una economía más resiliente y competitiva en el largo plazo. No está claro si estos esfuerzos podrán compensar las preocupaciones inmediatas, ya que las empresas y los consumidores se preparan para posibles vientos económicos en contra en los próximos meses. – Por EuroWire News Desk.
