La inflación holandesa se moderó ligeramente en agosto, lo que supone la primera caída en cuatro meses, según los datos preliminares publicados el viernes por la Oficina Central de Estadística . Los precios al consumidor aumentaron un 3,6 por ciento interanual, una ligera disminución respecto del 3,7 por ciento registrado en julio, que había sido el máximo en un año.

El índice armonizado de precios al consumo (IPCA), una medida que sigue la inflación en la eurozona y la Unión Europea , también mostró un modesto descenso. El IPCA en los Países Bajos se redujo al 3,3 por ciento en agosto, por debajo del 3,5 por ciento del mes anterior. Este índice refleja la inflación de los precios al consumo basada en los patrones de gasto en cada país de la UE, ponderado según la participación de cada nación en el gasto total de consumo.
La ligera reducción de la inflación general se debió principalmente a una importante caída de los precios de la energía, que bajaron un 3,2 por ciento. Sin embargo, los precios de los alimentos, las bebidas y el tabaco siguieron aumentando y en agosto subieron un 5,6 por ciento, frente al 5,4 por ciento de julio. Del mismo modo, los precios de los servicios aumentaron ligeramente, un 5,8 por ciento, frente al 5,7 por ciento del mes anterior.
A pesar de la leve relajación, la tasa de inflación sigue siendo motivo de preocupación, ya que los precios al consumidor siguen estando muy por encima del objetivo del Banco Central Europeo de alrededor del 2%. Los economistas seguirán de cerca los próximos datos para determinar si esta relajación marca el comienzo de una tendencia más amplia o si persistirán las presiones inflacionarias.
